miércoles, 29 de octubre de 2008

los principios de una semana fria

Suena Arponera en la polar noche de este 28 de octubre de 2008, empapado y caminando bajo la lluvia otoñal, que ya echaba de menos. La Fnac perdió tres discos entre la tarde y la mañana de hoy, Hroes dl Silencio gira 2007, Animales de Pereza, y Grandes exitos y fracasos d Extremoduro ocuparon las bolsas de la Fnac ( que ahora son una mierda). Son las dos y media de la madrugada, y la endodoncia practicada en mi última muela ha obtenido el exito, aunque el dolor persiste, mientras tanto calmo el dolor a base de canciones de los ochenta.
Ayer por la noche vimos C.R.A.Z.Y. en casa de Cristina, si en Galapagar, un poco lejos, la idea era ver "bajarse al moro" que estaba en el Muñoz Seca en Madrid, pero llegamos Suni y yo viendo el cartel de lunes dia de descanso, volvimos al coche, estuvimos en la Fnac, le compré el disco a Tomás, y nos fuimos hacia la sierra.
Alquilamos la pelicula, tras una improvisada cena a base de macarrones, a mi la peli me gustó mucho,no os voy a contar de que va, así es mejor.

sábado, 25 de octubre de 2008

la costa brava

Esta cancion fuente de inspiración

Las chicas modernas enseñan las piernas----




jueves, 23 de octubre de 2008

suave luz de fuego

Tiempos

Suave luz de fuego, baile rock and roll en tus caderas, brillante estrella que no aparece en el sistema solar, sigues esperando a pintar el lienzo que en tus sueños te espera.


aterrizaje en tus ojos.....

miércoles, 22 de octubre de 2008

sirena granadina

Personas pasean por el paseo de los Tristes, primer porro de marihuana, primer beso provocado por tu aliento lleno de licor de azahar, hablamos de Baudelaire, Verlaine y Rimbaud, que simbolistas nos volvimos adorando aquel Mont Matre del XIX, besame otra vez, y vuelve a poner aquel disco de Pink Floyd, que sabes que tanto nos gustó.
dejame probar de nuevo tu miel bajo el calor que desprenden tu tacto en mi piel

sirena granadina....
Persigo los días bajo la huida del astro amarillento que peina a los girasoles con su sutil viento, mientras la luna llena baila al son de una nueva canción, dejando despejada y limpia interiormente a una ciudad llamada Madrid.
La naturaleza verde ya no se ve tanto en los parques, campos o lugares comunes para disfrutar de una bonita tarde otoñal, el verde se queda escondido en sus ojos, eternos, abiertos o cerrados, retando a la naturaleza si es más bonito el de sus ojos, que el de las praderas asturianas en pleno monte al sol veraniego.
la sonrisa baja en el ascensor de mis últimos sueños, y el desfile de ropa en Camden Town, no tiene precio, o acaso los besos de Alain Delón a Romy Schneider, tenían algún precio.
Después de detallar sin exceso las cualidades de este cuerpo femenino, me tomo una de champagne, un sorbo de tal brevaje para volver a meterme en mi aposento esperando las horas de otro nuevo amanecer.

hacia el silbido suave cerca de la genuina y misteriosa Alhambra que se ilumina cuando tus ojos están cerca, enamorada de aquella mirada que un día la abandonó para irse a London.



lunes, 20 de octubre de 2008

Junior, tiempos felices

El azul cielo madrileño abandona su rutina diaria, y la cambia por un tono mas grisaceo, el último verano de San Miguel cesó, y ahora me da nostalgia al recordar viejas fotografías.
Mi tierna juventud la pasé en un patio parroquial en Leganés, desde 1994 hasta 2003, nueve años intensos, de buenos recuerdos, de gente que aún sigue siendo amiga, compañera de viaje, y ante todo el vaso que llenan mis lágrimas.
"El Junior" se dividía en seis grupos, recuerdo mis tres primeros años, como los mejores que había vivido, de los 12 a los 15 años, llevar tres años con la misma gente daba dos opciones, llevarse bien, o acabar llevandonos mal, a mi me ocurrió más lo primero, pero algún pique si llevé a cabo años posteriores después de mi salida de la asociación.
Me fui cuando mi vida ahí no tenía sentido, con alguna espina clavada de no haber sido monitor de Junior, pero desclavada cuando lo fui de Posco, de chavales, que sí, ahora son monitores.
La generación que pillé en el 2002, en el campamento que estuve de monitor junto a gente que eran monitores del junior, hizo que mi corazón se curase de esa espina que ya no tenía sentido, 2003 fue una salida, cansandome de gente y de sus formas de pensar, más adultas que las mías me fui de un lugar que ya no tenía nada que ver conmigo.
Sigo pasando el album de fotos, y ahí siguen los recuerdos en papel mate,o en brillo, ya que en aquellos momentos lo digital no estaba tan avanzados por lo menos conmigo.

Si hay algo que no podré olvidar, es eso los años del Junior, miro la ventana, y si aún el cielo es azul quizá es que estén cambiando las cosas....

DEL CALLEJÓN AL POETAS LOCOS

Sonaban The Beatles en " El Callejón", en las escaleras lucían las piernas las gruppies, y allí estaba también Luci Fontana, una chica nacida en Milano a primeros de los ochenta, con su cigarrillo en la boca, su flequillo negro y sus uñas pintada de rojo putón, con unas converses compradas en Camden. Esperaba a alguien seguro y siempre miraba de arriba a abajo a las chicas modernitas, le gustaban igual que los hombres, éstos ya los había probado y sabía de que pie cojeaba cada uno que pasaba por las pasarelas del "Callejón", observadora Luci, no declinaba ninguna oportunidad que le lanzaba cualquier chico de la planta baja del subsodicho garito en pleno centro de Madrid.

Bailaban diversas chicas las canciones de estos astros británicos, diferentes personas encontradas en la pista de la planta baja, donde se cocía todo el rollo modernista, y a la vez vanguardista y pintoresco, ya que se citaban varias personalidades de la pintura, de diseñadores y de egocentristas modelos que sabían a lo que iban, mientras mostraban sus cuerpos delgados y camisas con tirantes, a veces parecía mas el Soho, que San Bernardo. Camisetas del Ché, muy pocas, más las de Blondie, y hasta te podías encontrar alguna de Dinarama, vaya casualidad encontrarte el rostro palido del señor Carlos Berlanga junto a Nacho y a Olvido, en una pose interesante.

Luci no me conocía ni siquiera me había dirigido la palabra, cuando mirandola fijamente sus ojos quedaron atrapados en los mios, y no fue capaz de hablar, me llevó al cuarto de la oficina, y allí me puso unos cuantos discos de vinilo de pop británico y francés, salí igual que entré, no pasó nada dentro, solo gocé del sonido mientras me intentaba emborrachar a base de Vodkas con limón, sin exito ya que no me ponía borracho, que cósmico parecía todo eso cuando se dedicó a ponerme discos más psicodélicos con sitares y citaras, un sonido muy diferente, pero que me atrajo mucho, creo que fue la piedra de toque para que pensara, si ese es el tipo de música que he buscado toda mi vida, y por una persona lo acabo de encontrar, que casualidad.

Dejé el garito buscando un nuevo lugar que me llenara algo más, encontré "poetas locos", en pleno Antón Martín, y entré encontrando esta vez poetas, pintores, actores, culturetas de mi gremio, parecía que estaba en otra época, como en los sesenta, o quizá los años veinte, buscando a un Dalí, a un Lorca o a un Buñuel, entre los citados, no encontré a ninguno, pero si que vi gente bastante interesante en ese lugar decorado con fotografías de un tal Eduard Penset, y libros de los artistas que se sentaban en las pocas sillas que tenía el local.

La música era distinta, ponían Bob Dylan bastante, Andrés Calamaro, Tom Waits, Leonard Cohen, y algunos más, había sentado un chico en el piano tocando, había venido del norte en busca de una oportunidad que esperaba entre canción y canción, repertorio que tenía sagrados a Jobim, y a Caetano Veloso, ya que siempre caía algo de ellos.