domingo, 18 de enero de 2009

Vagones de metro

´Vagones..

Cada vagón de metro tiene una historia que contar, o más historias que yacen allí dentro, un manantial de vidas cruzadas y sin cruzar, un paisaje de agotamiento y divertimiento a la vez, miradas alegres, cabreadas, y eso sí, siempre la mirada virginal y jovial de un niño que se está leyendo un comic de manga, mientras sentado ve el mundo pasar, sin darse cuenta de nada, mientras su madre cuenta las paradas con sus cinco dedos de la mano.

El joven que escucha música alta, dandose cuenta que está llamando la atención bajo la acorde mirada del otro joven sentado enfrente de él y con cara de pocos amigos, normal, seguro que vendrá de un curro de mierda.

la joven alternativa, con zapatillas converse, y camiseta de rayas, enfundada en un palestino rojo y negro comprado en alguna tienda de esas que reinan la Gran Vía, mientras yo sigo escribiendo, ella llora, bajo sus gafas de sol, no quiere que nadie se da cuenta, y yo mientras escribo trato de que algunas de mis palabras queden aquí escritas, esperando que su boca se llene de una alegría constante. He visto llorar a mucha gente en el metro, pero cuantas persons me han visto a mí.

1 comentario:

cerillasGaribaldi dijo...

Un vagón de metro es un trocito de vida parada para que la contemplemos.

Yo nunca leo ni hago otra cosa mas que observar las vidas ajenas que se nos presentan comos cuadros de un museo o fotografías de una exposición.

Y cada pasajero me ofrece una vida distinta a cual más fascinante.

Saludos Jean, ¿cómo va tu música? ¿con qué estás ahora?

¡Vaya bajón sin Tesa! ¿verdad? Yo todavía no me he recuperado de esos meses malos, malos...