domingo, 10 de agosto de 2008

Elena..

Elena había llegado al mundo, después de un momento difícil, fue la pieza que faltaba en ese rompcabezas, una familia de cuatro, Pau, ya contaba con 8 años, y traía sus primeros notables a casa, con esa sonrisa eterna que siempre le caracterizaba, tranquila y a la vez alegre, consecuente de los hechos maravillosos que hacía para contribuir a la casa.
Sergio, mi hermano estaba estudiando Artes en Barcelona, no le iba nada mal, ya había aparecido de extra en "Historias del Kronen", se preparaba para su primera actuación bajo la dirección, de Sandro Bolletti, un italiano afincado en Menorca que hacia unos cortos impresionantes, fue la puerta hacia el futuro, Sandro llevó de la mano a Sergio a conocer a una nueva generación de actores, entre ellos Juan Diego Botto, Gustavo Salmeron, o Jordi Molla, en algunos encuentros en Prado del Rey, en los que me encontraba yo, con la camara realizando planos estupendos.
Jaime había encontrado en Londres su sitio, conoció a Jess, con la que vive en Chelsea desde hace un tiempo.
los años pasaron demasiado deprisa, Sergio con un papel en una película que llegaría lejos, Jaime atrapado en la tela de araña de Jess, y yo cada vez más enamorado de Laura, Marta no volvió a aparecer más, solo se que intento llevarse a mi hermano Sergio al huerto.
Los Primeros porros de Pau, cuando el ya contaba con trece años, fue lo que peor me sintió, y eso que yo a los catorce los consumía en el parque del Oeste, me estaba haciendo mayor din darme cuenta, muy responsable, no quería que su hijo acabase como su tocayo, enterrado casi quince años antes.
los noventa llegaban a su fin, y esta historia se estaba acabando, le quedaba algún último broche final....

1 comentario:

cerillasGaribaldi dijo...

La madurez se presenta sin avisar. Todo corre muy deprisa, pero siempre hay que mantener la perspectiva para ser capaces de admitir, tolerar y respetar las actitudes de la siguiente generación.

Hay que disfrutar viendo como te sobrepasan los que vienen detrás, a pesar de que siempre creemos que nosotros hemos llegado al límite.

Tesa es un buen ejemplo y por eso adoro su Blog. Hay muy pocas, muy pocas personas que hayan sido capaces de mantener la perspectiva cuando han madurado y son las únicas que merece la pena conocer.

No sé cómo andas tú, si perdido o encontrado, pero siempre te agradeceré, vuelvas o no, los fogonazos de mi vida que nos has regalado en Jeanartico.

Ha sido y es un placer conocerte, Ignacio